Pintor Americano

Por Mercedes Lagarrigue

La obra Pedro Figari es un aporte a la construcción de una autentica identidad cultural nacional, regional y latinoamericana. Sus reflexiones filosóficas, estéticas y pictóricas nos demuestran su gran preocupación frente a la necesidad de una conciencia regional. Sus pinturas se caracterizan por una contribución comprometida y responsable a la forja de nuestra tradición.

Pedro Figari, (1861-1938) es una de las figuras más sobresalientes de la historia del arte Uruguayo y de América Latina. A lo largo de su vida se desempeñó como abogado, diplomático, periodista, escritor, educador, pero sobre todo como un gran pintor ubicado dentro de los inicios de la modernidad del arte latinoamericano.

Hombre de temperamento intelectual, refinado y culto, se destacó como creador genuino con identidad americanista. Supo proceder con suma coherencia tanto en su pensamiento, como en su actividad pictórica. Sus obras presentan testimonio moderno de la construcción de una identidad cultural y nacional. Año tras año, difundió sus ideales por medio de proyectos educativos como el novedoso plan de reforma educativa en la enseñanza artística e industrial y sus teorizaciones sobre la cultura americana por medio de frases como: “Es necesario despertar en nuestros países una conciencia regional”1 extraída de ensayos como: “Arte, estética e idea”, “El arquitecto” e “Historia Kiria”.

Comenzó su vida pictórica tomando clases con el maestro Godofredo Sommavilla, pintor italiano de formación académica.
Sus posteriores viajes por Francia, Inglaterra, Alemania, Austria, Bélgica, Italia, Holanda y Dinamarca lo hacen un hombre observador y conocedor de las vanguardias europeas - Convirtiéndose en admirador de los posimpresionistas2 y especialmente de la obra de Vincent Van Gogh - , como consecuencia resultó ser un aficionado y amateur distinguido.

En la década del veinte los pintores del Río de la Plata buscaban la tradición desplegando el nativismo y el criollismo. Figari, define su obra dentro de este horizonte épocal con más de 3.000 óleos sobre cartón (la mayoría de ellos sin fechar y bajo la firma P. Figari, P. Weber o P. Medelín) Concentrados - entre otros - en ejes temáticos tales como: vida pre colonial, colonial y postcolonial; Vida de negros esclavos, sus fiestas, costumbres urbanas, suburbanas, camperas.
Temas autóctonos que incluyen humor e ironía a través de escenas que contienen gauchos, chinas, negros, caballos, celebraciones y el candombe de la época colonial durante la dominación española, sobre todo del siglo XVIII y comienzos del XIX en las áreas geográficas que hoy corresponden a Brasil Meridional, Argentina y la Banda Oriental (antiguo nombre de la Colonia del Uruguay).

Uno de los temas recurrentes en su obra es el aporte africano al Río de la Plata por medio del candombe. Este es un ritmo musical afro americano traído por los esclavos durante la época colonial. Candombe se designa a una celebración popular de origen batú y a una danza en particular, la más significativa del folklore afro uruguayo. En la Banda oriental los candombes alcanzaron a celebrarse todos los domingos, en las grandes fiestas católicas como navidad, año nuevo, resurrección, San benito y día de reyes, y sobrevivieron de forma original hasta 1880.


el miedo

«Candombe», 1921. Óleo sobre tela, 79.5 x 88.3 - MALBA-Colección Costantini - Detalle