Mientras agonizo

de William Faulkner

En esta novela, Faulkner describe en forma excelente las miserias de una familia campesina  y retrógrada que a la muerte de la madre, se obsesiona con el destino del cadáver. El amargo periplo acontece desde la sórdida agonía de la mujer y hasta su entierro. Su marido pretende cumplir la promesa de sepultar a su esposa en su ciudad de nacimiento (la de ella), esto arrastra a toda la familia a un peregrinaje de sufrimiento y agitación. Su hijo carpintero hace el ataúd, la hermana pequeña lleva unos pasteles para vender en la ciudad, de una forma u otra todos se involucran profundamente. Relato escrito en primera persona, donde sus narradores son los propios personajes, quienes se reparten los diferentes capítulos de la novela. Leer a Faulkner siempre genera placer, pero lo más importante es lo que deja, esa sensación de plenitud que cuesta describir, pero que perdura por mucho tiempo.

Los pilares de la tierra

de Ken Follet

Una catedral gótica en construcción sirve de andamiaje para el relato de una novela que transcurre en la Edad Media, época donde los valores fundamentales eran la guerra y el miedo a Dios y al infierno, donde las confesiones daban la salvación eterna, y si era otorgada por un obispo, tanto mejor. La historia da comienzo con la ejecución de un joven y la promesa de venganza de su mujer. El relato se desarrolla en un priorato de Inglaterra, donde su inteligente líder (el prior) pretende reconstruir la iglesia del lugar convirtiéndola en la catedral más importante del país. Es un relato histórico, muy entretenido que además nos enseña sobre la cotidianeidad de la vida en el medioevo. Muy buena obra de Ken Follett, autor de: La isla de las tormentas, llevada al cine como el ojo de la aguja.